Nuestra esencia
Hace más de 25 años, en el municipio de Kanasín, Yucatán, Mario Suárez tomó una jícara, un pincel y decidió hacer algo diferente.
No tenía un taller establecido ni un catálogo definido. Tenía oficio — años pintando rótulos a mano — y una oportunidad: el programa Desarrollo Artesanal impulsado por Luz Elena Arroyo Irigoyen, que le abrió la puerta al mundo de la artesanía popular mexicana. Las primeras piezas fueron jícaras y calabazos decorados con motivos tradicionales. Simples. Honestas. Con carácter




Pixan — Arte popular con alma yucateca
Somos un grupo de artesanos en Kanasín, Yucatán, con más de 25 años creando arte popular mexicano con técnica propia, consistencia en cada pieza y relaciones de largo plazo con quienes confían en nuestro trabajo.
Técnica propia
Con el tiempo, desarrolló algo que ningún otro taller tiene: una técnica propia de medios mixtos que combina aerografía, serigrafía, esténcil y proyección, aplicada con pinturas vinílicas comerciales sobre resina tratada con una base de imprimante especial — su gran innovación, que resuelve el problema de adherencia que frenaba a toda la industria. El resultado es un acabado visualmente complejo, consistente entre piezas, y construido para durar.


Hoy, Pixan no es solo un taller. Es un catálogo vivo de más de cien diseños — imanes, alebrijes, nacimientos, calendarios mayas, calados en madera, servilleteros — que abarca desde los iconos más reconocibles de la cultura yucateca hasta diseños tropicales pensados para el mercado costero. Cada línea tiene identidad propia. Cada pieza tiene el alma — el pixan — de quien la hizo.
Lo que sostiene a Pixan no es solo la calidad del producto. Es el servicio. Los clientes mayoristas de Don Mario llevan entre 15 y 25 años trabajando con él, no porque no hayan tenido opciones, sino porque saben que cada pedido llega completo, a tiempo y con el mismo nivel que el anterior. En un mercado donde la inconsistencia es la norma, eso vale más que cualquier pieza hermosa entregada tarde.
Un cliente se lo dijo una vez con una frase que Mario nunca olvida: "Tienes una comida gourmet. No vendas tacos."
Y así opera Pixan: sin bajar el estándar, sin competir por precio, sin sacrificar identidad por volumen..
